jeudi 1 octobre 2020

ARRECIFE

 Un poema personal publicado en la revista mexicana La Piraña

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ARRECIFE

 

Banco o bajo formado en el mar por rocas

 o poliperos a casi flor de agua

 

Si bien resulta inconcebible para un ser de las llanuras,

mis costillas quieren recordar a veces algún escondido escollo.

Inventarlo tal vez. Da lo mismo.

Trampa, secreto, accidente y naufragio en devenir

ante las luces que se balanceaban en los cuernos de los bueyes como señuelo y promesa de saqueo

yo me inclino

pues dicha estrategia -si era cierta- concebía la luz como una guía hacia la nada

encumbrando el oxímoron.

Pero la poesía descriptiva es a la realidad lo que las flores al amor:

promesa falsa, ilusión fugaz, verdad ajada de antemano.

 

Son caprichosas las formas de la asfixia,

pero los arrecifes son anfibios y a veces respiran el mismo aire

que necesitan mis pulmones:

una mezcla de horizonte mesetario y de abismo marino

que todos los mapas desconocen.

 

Contra los arrecifes, la alta mar: es un bálsamo, un refugio.

Sin embargo, la proximidad de la costa sugiere -contra lo que podría pensarse- una inmensa amenaza mineral.

 

Por eso, para ir más allá de la certeza de la humanidad acosando las noches,

más allá de la certeza de las pesadillas

en las que las maderas crujen en el choque,

seguir la singladura y alejarse del prójimo

arropándose

                        en un silencio

                                               indispensable.

 

Miguel Angel Real

https://www.piranhamx.club/index.php/quienes-somos-2/oidos-negro-poesia/item/1077-miguel-angel-real-arrecife?fbclid=IwAR1YTVrTjvM6ZnwgYVUwf7ZdlRYTTpqeGFaODTasF5tNEGuLzZ9U_Xu9D_o 

samedi 22 août 2020

ENTREVISTA DE DAVID ACEBES SOBRE ZOOLOGIAS

 https://www.elcotidiano.es/entrevista-a-miguel-angel-real-autor-de-zoologias/

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Entrevista a Miguel Ángel Real, autor de “Zoologías”

Por David Acebes , 22 agosto, 2020

Miguel Ángel Real (Valladolid, 1965). Es licenciado en Filología Francesa y catedrático de español, lengua que enseña en Francia desde 1991. Muchos de sus poemas, tanto en español como en francés, han sido publicados en diversas revistas de España, Venezuela, México y Francia. Zoologías (Ediciones En Huida, 2019) es su ópera prima.

D.A.- Zoologías se abre con una cita en francés de Les champs magnétiques. En principio, estos versos que has escogido de Breton y Soupault podrían remitirnos al clásico surrealismo francés, que abogaba por un “automatismo psíquico puro”. Sin embargo, me parece a mí que tu poética bebe más bien de la otra vertiente surrealista, la española, que tuvo como principales adalides a Lorca, Alberti o Vicente Aleixandre.

M.A.R.- Me influencian en efecto ambas corrientes. Considero al surrealismo, tanto en su vertiente francesa como en la española, como una fuente inagotable de inspiración y de creación. Sin ser plenamente un libro surrealista, en Zoologías intento huir de una realidad evidente y puramente descriptiva para dejarme llevar por evocaciones más libres: el objetivo es recrear un mundo, ampliar nuestra mirada y proponer un texto que se aleje de un clasicismo que en este caso habría sido estéril. Por eso la inspiración surrealista me acompaña muy a menudo: para empujar el lenguaje hacia un filo que nos permita ir más allá de lo esperado.

D.A.- Como temas principales, yo señalaría el olvido y la desesperanza, aunque, eso sí, siempre acercándote a ellos desde tu característica ironía. Como señaló en su día Homenic Fuentes, en tu discurso la imaginería zoológica “se mezcla con la belleza y el sarcasmo de historias intelectuales que nos competen a todos”.

 M.A.R.- La ironía es el punto principal del libro. Es probablemente una virtud que tenemos los cobardes: intentar decir las cosas pero no cara a cara, por si acaso. Bromas aparte, los temas de los que hablas se inscriben en algo que, por mi trayectoria personal, forma parte de mi existencia: la distancia, y no solamente física, sino respecto a los recuerdos y a los deseos. Para luchar contra esa desesperanza de la que hablas, he utilizado a veces ese tono ácido que me permite también burlarme de mí mismo y huir de cualquier pretensión, porque la ironía de los poemas no pretende en absoluto dar lecciones.

D.A.- Y ello sin olvidar la cotidianidad que se encuentra muy presente en tu obra. Dices en uno de tus poemas: «Cuando mi madre descubría alguna cucaracha / sobre las baldosas recién enceradas del pasillo / ella no sentía asco, por mucho que dijera, / sino una vergüenza muy pura / mezclada de alivio / al no tener visita en ese momento.»

M.A.R.- La infancia está muy presente en el poemario, es cierto. No guardo ninguna nostalgia porque creo que es un sentimiento inútil, pero es evidente que nuestra mente se nutre de lo que hemos vivido. Siempre fui un niño lleno de  imaginación, y mis padres, sin tener ninguna formación intelectual, me animaron constantemente a que desarrollara mi curiosidad innata. El recuerdo del que hablas revela precisamente esa mirada inquieta.

D.A.- Supongo que no soy el primero en advertírtelo, pero creo que algunos de tus poemas (sobre todo los más breves) son puras greguerías. Frente a la rigidez de los aforismos, que tan de moda se han puesto últimamente, me parece muy bien que optes por esta forma más fresca,  a mi entender, de describir la realidad…

M.A.R.-  Las Greguerías son uno de mis libros de cabecera y siempre me han parecido una joya, porque definen plenamente lo que para mí ha de ser la visión poética del mundo. Cuando Ramón Gómez de la Serna dice -cito de memoria- que “el violín tiene color de pollo asado”, a mí me maravilla esa manera de no describir la realidad como uno cree que es y de proponernos una asociación llena de sensibilidad y de humor: una postura ante el mundo más que envidiable. Ante la apariencia banal de los objetos, podemos hallar en ellos infinidad de evocaciones, como decía antes. En ese sentido, mi homenaje a las Greguerías es otra manera de huir de una poesía oscura y de mostrar que el humor forma parte integrante del trabajo de un poeta, sin que por ello la escritura carezca de sentido.

D.A.- Leemos en la página 20: «Un caballo naranja / es una definición de lo que esperas». En este caso, tenemos los dos componentes básicos de la greguería (humor y metáfora) pero tú has añadido de tu propia cosecha la “desesperanza” de la que hablábamos antes. ¿Qué podemos esperar de la vida si no un imposible?

 M.A.R.- Exactamente. Ese breve poema evoca el pesimismo que me acompaña, y al mismo tiempo invita, como ya he sugerido, a contemplar la realidad de otro modo. No sé si la vida tiene sentido, pero tal vez una manera de hallarlo sea leer poesía para deslumbrarse con nuevas conexiones entre el lenguaje y la realidad. Ese poema sugiere una visión surrealista de las cosas, y al mismo tiempo quiere plantear algo que me gusta mucho: las rebeliones aparentemente inútiles. Si yo quiero que un caballo sea naranja, es para huir de la mediocridad y a la vez explicar que lo que vemos no es necesariamente la realidad, por lo que es indispensable crear (o crearse) una nueva.

D.A.- Frente al realismo sucio tú planteas al lector una suerte de “realismo gore”: «Mi vecina no sabe qué son los zopilotes. / No importa. Prefiero no explicárselo. / A ella ya le arrancarán los ojos / otras alimañas».

M.A.R.- Tiene gracia tu observación. No soy alguien violento en absoluto, no te preocupes: aquí es donde se ve esa cobardía de la que te hablaba; pero el sarcasmo de esos versos, ante los que hay que sonreír antes que asustarse, esconde cierto cansancio. Y lo que me suele suceder es que cada vez más me doy por vencido ante la ignorancia y el dogmatismo de muchas personas, que ante algo que no conocen prefieren cerrar los ojos. A mí a veces no me quedan fuerzas para proponer una versión diferente de las cosas, más abierta, y de ahí ese desprecio silencioso (y muy poético). Es otra vertiente de la desesperanza, tal vez.

D.A.- Me consta que eres también un poeta experimental y que te gusta probar nuevos métodos compositivos. En la página 49, por ejemplo, podemos encontrar una composición que se asemeja, sin llegar a serlo, al manido haiku. Digamos que mantiene su aire, su esencia, pero que aspira a ser otra cosa: «Anochece. / Murciélagos. / Tu encaje negro. / Algo da miedo».

 M.A.R.- Zoologías es un librito en el que intento plantear diferentes estructuras, porque siempre busco una manera original de decir las cosas sin dejarme llevar por la monotonía. Como explicaba, huyo de la pretensión y no soy yo el que va a inventar nuevas maneras de expresarse, pero estoy de acuerdo en que hay que experimentar. Es algo, como bien dices, que suelo hacer. En otros proyectos en curso intento enfrentarme a formas tradicionales (sonetos, décimas,…) pero tengo la obsesión de no caer en formalismos inútiles y de evitar los tópicos. En el poema en cuestión la economía de medios pretende aportar un toque impresionista para terminar en una evocación misteriosa que deja la puerta abierta al lector.

D.A.- Para terminar, me gustaría que nos hablaras un poco sobre tus proyectos futuros. Supongo que en estos tiempos de confinamiento te habrá dado tiempo a leer y escribir mucho…

M.A.R.- Proyectos, muchos. Pero no por el confinamiento, que ha sido una etapa en la que apenas he escrito: ya decía que la realidad ni me gusta ni me inspira, y más en estos tiempos. Leer sí, mucho, para seguir aprendiendo, siempre. Y continuar traduciendo, que como sabes es algo que me apasiona. Más bien he pulido diferentes proyectos que estaban en las carpetas: tengo mucho material que necesita aún muchas relecturas. Hay un poemario en manos de editores (crucemos los dedos) en el que aporto un tono aparentemente más “clásico”, tal y como explicaba. Otro en francés, cuyo estilo se acerca más a ese surrealismo del que hablábamos. Y para terminar volviendo a referirse a la necesidad de experimentar, he comenzado otra serie de poemas en los que quiero insistir en lo inesperado: forma, imágenes… Porque lo que busco, como lector pero también como escritor, es una poesía valiente, que le exija al lector cierto esfuerzo pero sin dejarle atrás. Ese equilibrio es muy difícil de conseguir, pero es una meta interesante: terminar descubriendo ese “caballo naranja” que seguramente existe en algún rincón.

 

David Acebes David Acebes Sampedro nace en Valladolid en 1976. Autor de
dos libros de poemas: Trópico azul... (Valladolid, Consejo Local de la
Juventud, 2004) y 38 (inédito). Obtiene los premios literarios Jóvenes
Poetas de Valladolid en 2003 y el Primavera Arbo, modalidad
microrrelatos en 2013. Asimismo, ha publicado poemas en antologías y
revistas como Voces sin fronteras II, Latidos contra la violencia de
género, Órbita literaria o Sala de Togas.

Para Edith Lomovasky-Goel, su poesía «otorga frescura, a través del humor, a un género tan transitado como la poesía amorosa». .

 

mardi 11 août 2020

COMPROMISO GLOBAL. Reseña de “Cercana lejanía / Closer Farness” de Bina Sarkar Ellias y Nieves Álvarez. Traducción de Silvia Cuevas-Morales e Isabel-Miguel. Ed. Lastura, 2020

 

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La hermosa edición propuesta por Lastura presenta una serie de poemas de la multifacética artista hindú Bina Sarkar Ellias escritos en inglés y traducidos al español, seguidos por poemas de la española Nieves Álvarez que son también presentados en inglés. Desde el oxímoron que da nombre a la obra nos damos cuenta de que asistimos a una obra coral y solidaria que muestra el compromiso de estas dos admirables escritoras con temas candentes de nuestra sociedad. Ambas escriben desde la conciencia de que la poesía es algo frágil, pero al mismo tiempo imprescindible para reivindicar su concepción del ser.


Nieves Álvarez nos convence en cada poema con su estilo claro y directo, en el que el lenguaje está al servicio de un mensaje generoso y sobre todo muy humano. Sus dudas son compartidas con el lector, al que se apela para formar parte de una búsqueda que no podemos eludir:


¿Alguien puede decirme dónde encuentro

la frase pertinente, la cataplasma fértil,

el remedio preciso para el dolor de mar?


Lejos de cualquier ingenuidad, la poeta se centra en la conciencia de nuestras contradicciones y de nuestra propia fragilidad, pero deja en sus versos los cimientos que permitan ver lo positivo a pesar de todo. En su poema llamado Reflexión poética nos dice


Y comprendo que debo escribir lo que pienso

y decir lo que nadie ahora quiere escuchar.


No existen certezas, es verdad, y a veces se avanza A tientas, como sugiere ese excelente poema, pero queda claro que la poesía es fundamental, y gracias a su inmanencia poco importa nuestra torpeza al escribir o al leer. Torpeza que no es tal, por supuesto: se trata de un sentimiento que revela las dudas muy humanas del artista que quiere que su mensaje no sea estéril.


Nieves Álvarez reivindica para su creación la necesidad de un ambiente sereno, a media luz, para que los versos formen el cuestionamiento necesario en nuestra misión de huir de cualquier egoísmo. La escritura, queda claro, no es nunca un pretexto para esconderse sino un acto de valentía:


Abrirme paso a golpes

-entre la oscuridad de los poemas-

es una profesión muy arriesgada.


Los temas tratados por Nieves Álvarez son diversos: el miedo que se apodera de nuestra sociedad y nos está llevando a un terreno repleto de intolerancia (Miedo), la avidez humana que conduce el planeta al desastre desde un punto de vista ecológico (Números), la crítica antre nuestra manera de permanecer ciegos frente a los problemas (La sombra), la mujer, a la que se anima a ser ella misma frente a la percepción ajena (Mujer), la discriminación sexual (El vecino de al lado), el erotismo (Ritual)...


Por su parte, Bina Sarkar Ellias escribe también para mostrar su determinación y compromiso contra la codicia humana, generadora de guerras y violencia (Bajo las botas) que conducen al dolor innecesario. Se critica el egoísmo de nuestras sociedades frente a los dramas que son verdaderamente globales (¿Está el mundo olvidando a Siria?) y se nos invita a abandonar nuestra indiferencia, e incluso a llevar a cabo una resistencia necesaria


que queme el bosque

de las arrogancias

de los machos,


mostrando así otro de los temas fundamentales del libro, que es la denuncia del patriarcado, generador de tanta intolerancia. Bina Sarkar quiere reivindicar el libre albedrío y liberarnos de los dogmas que nos imponen las religiones y su sangre de credo y culto (Sangre), para que podamos caminar hacia la construcción de un espíritu verdaderamente libre, como el de Dafne en su metamorfosis para liberarse de Apolo, o el de la pareja que vuela en “Sobre la ciudad” de Chagall, con el fin de romper los grilletes (Por eso vuelan).


La solidaridad en el mensaje poético quiere transformarse en fuerza, destinada por ejemplo a los emigrantes, para que el mundo sea uno. Y es que este libro quiere unir dos voces lejanas para hacernos ver que el ser humano es poca cosa desde su individualidad, y que existe una manera de expresarse que traspasa fronteras y distancias aparentes. Para acompañar esa intención global, todos los poemas de Bina Sarkar Ellias están dedicados a artistas de diversas épocas y orígenes, y van acompañados por imágenes que nos muestran sus obras, puesto que otro gran interés del libro es encumbrar el arte como modo de expresión libre y, parafraseando a Blas de Otero, fieramente humana. A ello contribuyen plenamente las excelentes fotografías de Miguel Ángel García que se intercalan entre los poemas de Nieves Álvarez y que realzan aún más, con su gran poder poético, un libro realmente notable.

 

© Miguel Ángel Real

 

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vendredi 29 mai 2020

LECCIONES DE LA ESPERA

Uno de mis poemas publicado hoy en Letralia.
Este texto forma parte de la antología publicada por Letralia el 20 de mayo de 2020 en su 24º aniversario

“Palabras que son flores que son frutos que son actos”.
Octavio Paz
Pensé componer himnos a la luz,
al tropismo que surge con los brotes :
volvía, tras el invierno, el tacto.
Pero el tiempo se ha roto, y en mi pluma
solo hay tinta perdida : un despojo de días.
Se aglutinan en las mañanas
todas las variaciones sobre el silencio
que van —nos dicen— hacia un mundo que se abre.
Pero no se puede pensar en algo
que existe sólo más allá del horizonte.
Sin embargo, hoy más que nunca
hay que obstinarse :
los vocablos son tesón y germen,
la palabra que acechamos es verano,
cada voz un viaje si tenemos la fuerza de la espera.
La solidez del lenguaje es nuestro salvoconducto.

Lecciones de la espera, por Miguel Ángel Real
Quiero creer
que tras los incendios pervivirá la poesía
convirtiendo el murmullo de las brasas
en un redoble perdurable,
porque el verso rechaza sin descanso
la muerte entre las llamas.


Para que los días comiencen a ser nuestros
recrearemos si hace falta
un lenguaje exento de soberbia,
un portento de luz,
una acción en potencia.
Hoy, en su esencia de día,
debe hacerse un destello
que reviente las máscaras, los augurios ;
nuestras palabras serán actos por ser flores :
la amistad en los bares, las risas,
los poemas a cuatro manos,
la inquietud solidaria y el recuerdo del otro.
Quiero creer
que lo que hoy parece tenue e imposible,
esa palabra que sólo sabe ser semilla,
llenará páginas y calles y distancias,
sobrepasando vértices y olvidos :
será un fruto que colme nuestra espera
si caminamos juntos
erigiendo verbos sin mayúsculas, concretos, necesarios.


mercredi 27 mai 2020

NOTES DE LECTURE XXII: MARLENE TISSOT "UN JOUR, J'AI PAS DORMI DE LA NUIT"

Le recueil, écrit à la première personne, est une tentative ratée de poétiser l'insomnie qui s'éloigne clairement de toute vision romantique des nuits blanches. Il s'agit plutôt d'un ensemble de réflexions autour de la routine, de la place que l'on occupe dans le monde et de la lassitude de l'existence. Pour y remédier, dans les premiers poèmes, Marlène Tissot nous explique qu'il faut retrouver les sentiments et oser leur redonner une place prépondérante

Il n'y a pas de formule magique
juste l'émotion à entretenir coûte que coûte

afin de ne plus considérer notre vie comme une compétition perpétuelle qui ne mène que vers l'absurde.

En parlant des sentiments, on ne se réfère pas seulement à l'amour, car face aux règles complexes de celui-ci et à son instabilité, la permanence des éléments (les nuages, les étoiles, le silence) semble au début prévaloir sur notre insignifiance. Il s'agit, tout au long des 62 poèmes, de trouver des repères car l'auteure est perdue dans ce temps de l'éveil artificiel. Les heures avancent sans moi et tout peut s'écrouler sous le poids d'un seul mot. Devant cette fragilité, il y a certes des tentatives pour faire appel à l'autre
alors tends-moi encore la main
même si j'ai peur de la prendre

mais le souci, finalement, consiste à être soi-même sans jouer un rôle et à faire face au rire moqueur des autres, qui jugent sans cesse tous ceux qui ressent trop fort, qui parlent trop fort, qui sont trop sincères dans leur bonheur comme dans leur malaise.

Quel est alors le juste milieu, l'intervalle étroit entre le tout et le rien nécessaire pour être accepté et pour s'accepter soi-même ? Voici la question essentielle de ce livre poignant, douloureux, d'une grande intensité. Dans la recherche d'un point d'ancrage, on constate l'insatisfaction face à un monde creux et absurde, où la technologie ne fait qu'accroître la vacuité du présent. Et pourtant, la poète ne se permet pas de regarder vers l'avenir pour entamer une fuite éventuelle, car notre seul futur, c'est le présent. Quel refuge trouver alors, puisque rien ne semble sûr ? Certaines propositions surgissent tout au long de la quête que révèlent les poèmes :
-l'imposture : une stratégie efficace / quand être soi devient insupportable
-le choix de la facilité, pour participer au mouvement / se faire à l'idée d'être un vaut-rien
-la créativité, qui s'affirme comme un nécessaire contrepoids devant la banalité d'une société aliénante
-le silence pour réinventer les choses et aspirer à une hypothétique paix des méninges. On peut toutefois se rendre compte à plusieurs reprises que le silence peut être aussi une rage que l'on retient.
Un jour, j’ai pas dormi de la nuit par Tissot

Malgré tout le recueil, né autour de l'anxiété et du mal de vivre, nous laisse voir qu'il y a de l'espoir, même minime, car il faut
recracher l'amertume
ne garder que le noyau d'une saveur

Et, somme toute, l'amour s'inscrit dans cette envie de continuer à vivre, ou plutôt, l'attente de l'amour et des moments positifs où l'on saurait que tout a valu la peine, même si on a toujours peur :
on ne cherche pas trop, non plus, c'est risqué
imagine, si par malheur on parvenait à être heureux

Marlène Tissot ne propose pas de réponses toutes faites. Son style fuit tout classicisme, elle emmerde la métrique des rimes et la frime lyrique, mais Un jour, j'ai pas dormi de la nuit est cependant construit de façon rigoureuse, avec une structure précise et équilibrée de chaque poème : quatre strophes à chaque fois : les strophes un et trois -avec le même nombre de vers - commencent par le vers qui donne son titre au livre, tel un miroir, une cantilène ou un écho. Les strophes deux et quatre ont aussi une construction parallèle quand au nombre de vers, et constituent un corollaire, un commentaire ou un approfondissement de la réflexion poétique. Le langage direct et évocateur s'appuie souvent sur d'intéressants jeux de mots (les moissonneuses boiteuses, je sais quand il est leurre, les fenêtres sur cœur...) qui montrent le souhait de l'auteure de tisser un monde poétique et personnel fait de rapports nouveaux aux choses, aux autres, au langage et, qui sait, à soi-même. Autant d'éléments qui font de ce livre un véritable coup de poing.

Marlène Tissot, Un jour, j'ai pas dormi de la nuit, La boucherie littéraire, 2018

samedi 23 mai 2020

TRADUCCIONES: CAROLE CARCILLO MESROBIAN

https://www.piranhamx.club/index.php/quienes-somos-2/ventana-francesa/item/1013-carole-carcillo-mesrobian-traduccion-de-miguel-angel-real


Parfois
au gré des vents
d’ici
avalés par ton sang
par tes âges tes lèvres qui ne se cabrent plus sous la pente du souffle
tu marches

Le chemin de halage
t’enlise
sous l’épave d’un nom
l’épreuve du sable creux au boudoir des mondes
emprunte une quiétude poussive
qu’amenuise l’ennui

La distance de ton front à le terre
est cette démesure 
au regard des hommes
cette insistance ronde comme une nuit sans aube
à abjurer ta peur
bouche épaisse de vie
dans le bruit de ton corps
comme un soldat ferreux
dans la rouille du feu

Mais les champs recommencent
sur la plaie de la terre
et recommenceront

Dans le froid de ta chair s’épouse encore l’oubli




A veces
a merced de los vientos
de aquí
tragados por tu sangre
por tus edades tus labios que ya no se encabritan bajo la pendiente del aliento
caminas

El camino de sirga
te estanca
bajo el pecio de un nombre
la prueba de arena hueca en el tocador de los mundos
toma prestada una quietud positiva
que disminuye el tedio

La distancia de tu frente a la tierra
es esta desmesura
en la mirada de los hombres
esta insistencia redonda como una noche sin alba
para abjurar de tu miedo
boca espesa de vida
en el ruido de tu cuerpo
como un soldado ferroso
en el óxido del fuego

Pero los campos recomienzan
sobre la llaga de la tierra
y recomenzarán

En el frío de tu carne aún se desposa el olvido





Je panse la louve noire
on m’a vue ramasser
le pan des lunes sur les lacs
et me vêtir de tes paroles

On ne m’a jamais sue
comme ta bouche me nomme
tisser le fil chenu des chevelures
démesurées
portes du marécage
veineux de joncs

Je cherche la potence du monde
démunie des arcanes spectaculaires
des croyances
j’appelle ton front contre mon front
dans la poussière mutique
de nos âmes

Souviens-toi
des paroles du temps
son langage est la gangue des bouches
assoiffées de puissance

Nous nous sommes épelés
sur l’aura des béances
d’une transe elliptique
dans un murmure éteint
l’Aleph était notre ange

Viendras-tu me chercher
il n’y a plus d’automne capable de tomber
les feuilles de ma peine
Viendras-tu me chercher



Consuelo a la loba negra
me vieron recoger
el jirón de las lunas en los lagos
y vestirme con tus palabras

Nunca supieron de mí
como tu boca me nombra
tejer el hilo cano de los cabellos
desmesurados
puertas de la ciénaga
venosa de juncos

Busco la horca del mundo
desprovista de los espectaculares arcanos
de las creencias
llamo a tu frente contra mi frente
en el polvo mudo
de nuestras almas

Acuérdate
de las palabras del tiempo
su lenguaje es la ganga de las bocas
sedientas de potencia

Nos deletreamos
en el aura abierta
de un trance elíptico
en un apagado murmullo
el Aleph era nuestro ángel

¿Vendrás a buscarme ?
ya no hay otoño capaz de derramar
las hojas de mi pena
¿Vendrás a buscarme ?







Octobre
comme déjà
les gravats sentent gris comme un banc de baleines échouées par la pluie
ça git sous la fumée 
traîne pestilentielle de lueur à moi-même
et ni père ni mère
n’ont enclos ma distance
je suis de ce voyage
comme un aller perdu


Descendre jusqu’au fleuve
peut-être où oublier
le tablier d’absences qui empèse ma robe
et regarder aller sa splendeur rugueuse


Le sais-tu souviens-toi
toi qui habites enfin le sursis des montagnes
que nos frères sont là les matins de croyances
escamotés de peur pour couper sous la peau 
les soieries de l’enfance


Toi qui ne t’agenouilles qu’au-devant de ta nuit
mon parfum ma mémoire
te diront ma venue
tu sauras mon visage comme on lit dans le noir
l’énigme de l’oubli


J'espère que tu m'attends 
si peu même parfois
comme un présent 
munificent
j'espère que tu m'attends



Octubre
y ya
los escombros huelen a gris como un banco de ballenas varadas por la lluvia
yace bajo el humo
rastro pestilente de brillo a mí misma
y ni padre ni madre
han cercado mi distancia
soy de ese viaje
como una ida perdida

Bajar hasta el río
tal vez donde olvidar
el mandil de ausencias que almidona mi vestido
y ver discurrir su esplendor rugoso

¿Lo sabes ? Recuerda
tú que habitas por fin el plazo de las montañas
que nuestros hermanos están ahí en las mañanas de las creencias
escamoteados de miedo para cortar bajo la piel
las sedas de la infancia

Tú que sólo te arrodillas ante tu noche
mi perfume mi memoria
te anunciarán mi venida
sabrás de mi rostro como se lee en las sombras
el enigma del olvido

Espero que me aguardas
muy poco incluso a veces
como un presente
munífico
espero que me aguardas

Extractos inéditos de Octobre, escrito con Alain Brissiaud


Resema #35 - ROCÍO EXPÓSITO - Asombro

   Un o una resema es una reseña poética, que surge de la emoción de la lectura de un libro. Los versos en cursiva pertenecen al poemario le...