mardi 10 avril 2018

POETICA


La poesía es irrepetible porque es la esencia del lenguaje. Los versos, cuando son buenos, son entidades en sí mismos, y en ese sentido, como los seres vivos, no pueden sino ser únicos. Ante el argumento de que la poesía ya lo ha dicho todo, se puede contestar que cuando pensemos que el lenguaje ya no da más de sí, estaremos condenados. Me refiero, entre otras cosas, a que cuando somos dueños de las palabras, nos protegemos contra las manipulaciones que en estos tiempos parecen multiplicarse. Ser los guardianes del lenguaje es una misión que nos responsabiliza y nos da cuerpo: escribir versos es, me parece, cumplir con esa tarea de preservación y de enriquecimiento de lo que nos identifica como personas: las palabras. 
 
Por eso, precisamente, un buen poema ha de ser único. Un presupuesto que se puede aplicar sin duda a cualquier obra de arte, de la que podemos medir la calidad aplicando el baremo de la originalidad y de la osadía. Pero en lo que a mí respecta, intento encumbrar la poesía porque es una manera de hacer respirar a la lengua que utilizamos cotidianamente y a la que, en muchas ocasiones, no sabemos respetar como se merece. Escribir versos es respetar el lenguaje, explorarlo una y otra vez, jugar a establecer un curioso equilibrio entre la evocación y la oscuridad. Porque esos son los límites del arte poético.
Un poema es el antónimo del lenguaje descriptivo. Me refiero a que si todo lo que consigue un poeta es hacer la autopsia de la realidad para ofrecernos de ella un informe aséptico, estamos muy lejos del objetivo de un verso. Una simple descripción, por difícil que sea, no sirve de nada –y sobre todo, nada tiene de poética- si no despierta en nosotros el asombro. El lenguaje es una herramienta sutil, y no explorar sus posibilidades es un delito que conduce al aburrimiento y que siempre termina empobreciéndonos. Un poema no puede solamente describir, pues: debe impresionarnos,  molestarnos, hacer que indaguemos en nuestras convicciones y que nos preguntemos hasta dónde puede llegar una palabra. Es en esa fascinación donde reside la esencia del lenguaje poético.
Por otra parte, la responsabilidad del poeta debe hacerle explorar una y otra vez los límites de las connotaciones y las fronteras de las metáforas, para no caer en un hermetismo que no puede ser nunca un fin en sí mismo. A mí no me interesa comprenderlo todo en un poema, porque ni siquiera sé lo que significa comprender la realidad. Lo que me interesa –tanto en la poesía como en cualquier otro tipo de arte, y por ende en la existencia- es la sorpresa perpetua, la creación en cada palabra, puesto que ποίησις significa “crear” y en ese sentido me parece que hacer versos es precisamente el arte verbal más creativo que existe. 
 
Si, como decía, el verso es una entidad en sí misma, debemos también tener muy en cuenta que pasar a la línea siguiente no es un capricho: el ritmo que concedemos a un poema es un elemento fundamental que provoca la tensión y la distensión de lo que uno cuenta. No hay nada peor que tener la impresión de que el poeta hubiera podido decir lo mismo en prosa. Por supuesto, la libertad de versificar es infinita, pero lo que nos diferencia de los prosistas es que ese simple avanzar en la página es prácticamente una justificación de nuestra vida: hemos de ennoblecer cada verso, darle un significado lleno y provocar en el lector una reflexión perpetua.
Así, dándole a las palabras el valor que merecen, es como hacemos de la poesía una experiencia irrepetible. En ese vértigo de los vocablos, de sus combinaciones sonoras, semánticas, simbólicas, es donde reside el privilegio y la responsabilidad de la creación. A mí, sea como sea, escribir y leer poesía me hace -espero- mejor hombre, porque intento santificar el lenguaje contra cualquier utilización manida o capciosa que lo desvirtúe y lo debilite. Porque en cada estilo poético, siempre y cuando obedezca a unas mínimas reglas de calidad y de frescura, me siento más libre y más consciente de la fuerza de las palabras, que debemos preservar como oro en paño

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