mardi 29 octobre 2019

NOTAS DE LECTURA XXI. "ABRIL EN LOS INVIERNOS", de NICOLAS CORRALIZA

Mis notas de lectura, modestas, sobre "Abril en los inviernos" (Chamán Ediciones, 2019), de Nicolás Corraliza

El libro se compone de cien parcelas de la realidad que oscilan antre la esperanza luminosa y un pesimismo clarividente. 
El autor sabe sintetizar y sugerir, reuniendo el mundo, las formas de las cosas, el paso del tiempo en torno al poder de las palabras. Sus versos pueden ser testigos de un exceso de luz cegador, de la ilusión de la infancia (muy presente) o de las “furias de la vejez”. Se nota un vaivén de emociones que lo engloban todo, con una exquisita capacidad de destilar cada vez una idea esencial en poemas cortos donde ni sobra ni falta nada. 
Hay en los textos una gran emoción vital, si pensamos que la vida es una suma de claridad y de silencio, y que el tiempo es la fuente del gozo y del miedo, que caminan inseparables. Nicolás Corraliza no cae nunca en el sentimentalismo y se aleja de cualquier afán por lo patético, consiguiendo escribir un libro preciso y al tiempo evocador: como debe ser, pienso, toda la poesía de calidad.
En resumen, un poemario con acentos muy guillenianos, que acentúa el valor del ser en poemas como este, todo un ejemplo del estilo del poemario.
Ser.
Pertenecer a una emoción
para estar vivo
o morir en el intento. 

mercredi 18 septembre 2019

POEMAS DE ARENA. MARILYNE BERTONCINI

Mi traducción de poemas de Marilyne Bertoncini, publicados en la Piraña.

Del libro "Sables" Les éditions Transignum 2019. Fotografía de Wanda Mihuleac ©

https://www.piranhamx.club/index.php/quienes-somos-2/ventana-francesa/item/920-marilyne-bertoncini-wanda-mihuleac-poemas-de-sable-traduccion-de-miguel-angel-real?fbclid=IwAR01xx5hmiQviAvxWIQ6TqpfOCL2B8nKX8k7uZ9uPnNek2STrhvTi5ivLy0



La mer respire
lente changeante
expire et lèche le rivage
où la marée laisse imprimé
un humide trémail
J’y pose à plat le filet à crevettes -
grises et vitreuses comme le sable
elles gigotent entre les mailles et les plis
prises dans le croissant du carrelet
et s’échappent entre mes doigts d’enfant
le sable aspire ma cheville
aspire ma mémoire
l'empreinte de mon pied s’emplit d’un éclat de miroir
minuscule
et la vague suivante l’engloutit et remporte
les algues rejetées du filet
les poulpes transparents
et les méduses glauques
La mar respira
lenta cambiante
expira y lame la orilla
donde la marea deja impreso
un húmedo trasmallo

Dejo la red para las gambas -
grises y virtuosas como la arena
patalean entre las mallas y los pliegues
atrapadas en la media luna del salabre
y se escapan entre mis dedos de niña

la arena aspira mi tobillo
aspira mi memoria
la huella de mi pie se llena de una esquirla de espejo
minúsculo
y la ola siguiente se la traga y se lleva
las algas que la red rechaza
los pulpos transparentes
y las medusas glaucas

**
Chaque vague soulève à grand-peine
une nappe emporte
la trame des mots
l’efface et seule reste une trace
mémoire de sable
crissant glissant soie
au cri déchiré
menus murmures comme
des pas d’oiseau
la dentelle des coquilles vides
sur la grève l’arène ourdie de temps
lourde draperie de dunes et d’estran
plis sur plis où se dissout le vent
du souvenir
Cada ola levanta a duras penas
un manto se lleva
la trama de las palabras
la borra y solo queda una huella
memoria de arena

rechinando deslizándose seda
de grito desgarrado
menudos murmullos como
de pasos de pájaro
el encaje de las conchas vacías
en la playa la arena urdida de tiempo

pesado tapiz de dunas y mareas
pliegue sobre pliegue donde se disuelve el viento
del recuerdo

**
Elle est allongée comme la dune aussi
nue
ses pieds touchent la mer
et les mains de Sable racinent
s'allongent
elles s'allongent sous le sable
écrivent les liserons rampants
la bugrane épineuse aux fleurs de papillon
le mandala de l'espérance
chemin barbelé vers
la sortie du labyrinthe
de solitude et de souffrance
et Sable ouvre ses yeux-fleurs
blêmes comme un ciel de plomb
étoiles mortes et inversées
battues par le vent sidéral
et la bouche d'Elle sans cesse tente
le cri qu'étouffe toujours
le sable qui volète
Ella, tumbada también como la duna
desnuda
sus pies tocan la mar

y las manos de Arena se enraízan
se alargan
se alargan sobre la arena
escriben las campanillas rampantes
la gatuña espinosa con flores de mariposa

el mandala de la esperanza
camino de púas hacia
la salida del laberinto
de soledad y sufrimiento

y Arena abre los ojos-flores
lívidos como un cielo de plomo
estrellas muertas e invertidas
sacudidas por el viento sideral

y la boca de Ella sin cesar intenta
el grito que ahoga siempre
la arena que revolotea


**
Lovée au creux des dunes
le nez contre le sable humide à peine sous
les touffes de carex
comme au creux d'une aisselle au parfum minéral
intense et fade dans la mémoire
caresse rêche animale et poudreuse
je sais qu'Elle respire
de nous de notre rire
je déboule dévale le long du flanc de Sable
et la dune s'écroule émue de son écume sèche
je déboule dévale du giron de la dune
et ma main écorchée à sa couronne barbelée
saigne couleur de rouille sur l'éclatant
cristal
de silice
Je suis fille de Sable
mais les mots
m'appartiennent
Je crie
j'écris
Acurrucada entre las dunas
su nariz contra la arena húmeda apenas bajo
las matas de carrizo
como en el hueco de una axila de perfume mineral
intensa y desabrida en la memoria
caricia áspera animal y polvorienta

yo sé que Ella respira
de nosotros de nuestras risas

me lanzo me abalanzo por la pendiente de Arena
y la duna se derrumba emocionada por su espuma seca

me lanzo me abalanzo desde el regazo de la duna
y mi mano desollada en su corona-alambrada

sangra color de óxido sobre el deslumbrante
cristal
de sílice

Soy hija de Arena
pero las palabras
me pertenecen


Es grito
escrito



Fotografía Wanda Mihuleac 

vendredi 6 septembre 2019

BERLIN

 Dos de mis poemas publicados en La Piraña

https://www.piranhamx.club/index.php/quienes-somos-2/oidos-negro-poesia/item/914-berlin-por-miguel-angel-real?fbclid=IwAR3RsTGvxdPJtoheo_F7n5jn-vhzN248hZRI5j3s9KKBQUOFoLB_R4AP0s0

1

Las ciudades no esperan:
urden grúas de humo,
cuecen drogas con barro,
fosilizan pintadas.
Con una satinada improvisación de paraguas
agrandan los trazos de sus calles
o descerrajan perspectivas
abriendo cicatrices nuevas sobre cadáveres de cartón.
Las palabras no llegan
como encalladas en una llanura de arena,
y en un tenue mordisco de noche
menoscaban las mechas de las velas
para que los cafés se doren y recojan
las ganas de los transeúntes por ser mayo.



2

Grafitis en la humedad:
lenguaje
frente a la indigencia y los temblores
que no acierta a decidirse por día o noche:
cómo decir
en la pared que nada sostiene
que agarrarse al carbón y al spray
es tanto un objetivo
como agujerearse los guantes por cejar
y querer sentir el crujido de los ojos
de aquéllos que buscan solo pasos ciertos
y no abundan en las preguntas ni en los trazos.

jeudi 29 août 2019

ELOGIO DEL LLANTO

Uno de mis poemas, publicado por la revista venezolana Letralia

https://letralia.com/letras/poesialetralia/2019/08/28/elogio-del-llanto/?fbclid=IwAR3ZZDdYSykLRPeUhpV5DNrUJadrgYkWdPm0Pz10LLe4gr2LkMSpvzWgecc


Tal vez haya elegido un mal título para este poema.
Ahora vendrán todos los agoreros que maldicen la poesía
y pensarán como siempre que uno se deleita
cortando las frases
sin razón
y haciéndole cantos rancios a la tristeza.
Pero tan sólo es necesario un poco de paciencia
y el valor de comprender que no tengo por qué esconderme
cuando veo crecer a mis hijas y se me saltan las lágrimas.
Las mismas que retengo para obedecer a no sé qué dictado,
a esa casta de presuntos elegidos
que piensan que pasar por la vida
con una máscara de yeso sobre el rostro
es un alarde de hombría.
Yo reivindico el llanto porque no debo hacerlo.
Porque estoy cansado de imposiciones e impostores
y prefiero ponerle al orgullo las lágrimas que sean necesarias
para que todo quede más claro.
Habrá seguramente que explicar el sentido
de esos ojos húmedos
como cuando los niños se asustan y nos dicen
“por qué lloras”
temiendo que la respuesta les derrumbe sus nacientes certezas.
Resulta que nos enseñan a retenerlo todo,
a pasar años cimentando alguna estatua
que debemos por fuerza considerar como venerable:
un absurdo ídolo de indiferencia
ante el que, como buenos acólitos, hemos de tragarnos
nuestros sentimientos
por algún temor ancestral a la franqueza.
¿Qué tiene el llanto que asusta?
No lloramos lo bastante.
Yo a veces quiero verter alguna lágrima
para decirles a los míos lo mucho que cuentan en mis días,
pero sólo dispongo del miedo que me inculcaron.
No somos héroes por retener el llanto,
sino por dejarnos llevar por él
y expresar así la satisfacción que sentimos
al ver los pequeños o grandes triunfos de nuestros hijos
que avanzan —esperemos— más libres
con una convicción admirable.
Uno llora
porque ése parece ser el resultado de amar en la sombra,
de dar los ánimos justos pero conservando la modestia
y, sin hacer ruido, pasar por la vida como el que no quiere la cosa,
aunque dejando a escondidas
alguna huella en los otros.
Uno llora
sin ruido las más veces,
cantando o escribiendo,
porque ve el tesón con el que sus hijos se agarran a esta vida
y nos dan una y otra jornada lecciones sobre la belleza de las cosas
que no solemos saber mirar.
Y al ver esa bendita tozudez
de no dejar pasar la vida en vano,
no queda más remedio
que dejarse mecer por ese calor inconfundible
que alcanza los ojos y se venga del hielo
que algún demiurgo fantoche nos impuso.

samedi 24 août 2019

TEXTURES - Chronique de "SABLE" de Marilyne Bertoncini et Wanda Mihuleac

“Sable” est un livre consacré aux textures. Non seulement celles des objets -le sable, la mer, les plantes sur les dunes- mais aussi celles du temps. Or dès le premier vers

Je n'ai nul souvenir de l'avenir

nous entrons dans un temps fuyant, qui échappe à notre toucher et à notre emprise, où nous allons accompagner la Femme-Sable (union parfaite, ou plutôt souhaitée, avec le monde) dans la recherche de sa mémoire.

Les éléments naturels exercent un pouvoir très évocateur, au delà de tout stéréotype, et le poète les regarde, les admire avant qu'ils ne convergent vers le sable qui va tout retenir -objets et temps- tel un vortex

le sable aspire ma cheville
aspire ma mémoire.

L'instabilité d'un tel support est aussi une allégorie de notre fragilité à capturer le présent, et de ce fait nous sommes plongés dans un univers où nous ne sommes pas capables de retourner vers notre passé. Parfois, le sable devient une arène qui est le lieu de notre perte

lourde draperie de dunes et d'estran
plis sur plis où se dissout le vent
du souvenir.

De même, la mer emporte les mots qui pourraient être les témoins de notre présence sur terre, même si ceux-ci veulent rester, balbutiant dans le son des vagues.

Cette Femme-sable, pupille ouverte vers le vide, se veut sensuelle, ou plutôt gardienne des sens, mais c'est un autre symbole de la vulnérabilité, car elle tente de lutter contre ce sable qui ne permet d'établir ni fil, ni trace, et qui semble nous contempler dans nos efforts absurdes pour conserver l'émerveillement des paysages du rivage ; il s'en découle la douleur de l'absence : nos yeux ont la volonté mais on sait que leur vision est faible, que les objets restent fuyants, en anticipant les tourments à venir. Il s'agit d'une conception platonique où nous sommes enfermés dans la caverne (ici, la mer, l'estran, la grève) et le monde et ses objets ne sont que des ombres qui ne nous permettent que de rêver du réel de façon très imparfaite.

La souffrance est présente, mais et en même temps elle est étouffée car perdue dans un labyrinthe végétal et minéral, lutte constante entre évocations agréables, insinuations d'un passé qu'on devine ardu (intense et fade dans la mémoire) et un avenir par définition intangible.

Toutefois, la détermination de l'auteure aspire à prévaloir, dans un dernier poème où Marilyne Bertoncini essaye de prendre possession des lieux,

déboule dévale le long du flanc de Sable

pour affirmer son envie d'écriture comme un cri qui veut être plus fort que l'oubli. Face à l'écume sèche de la dune, à ce Sable (in)humain, le poète clôt le livre en nous rappelant le sens des paroles :

Je crie
J'écris.

Les œuvres de Wanda Mihuleac contribuent à apporter des textures et des évocations diverses, comme un écho aux textes mais également comme des objets à part entière qui font partie du livre et de l'histoire, en voulant peut être rester aussi dans le temps.

Sable, textes de Marilyne Bertoncini, oeuvres de Wanda Mihuleac. Les éditions Transignum, 2019

lundi 19 août 2019

Los paisajes sin cicatrices,
el día sin líneas que nos arrastren:
unidad, trazos que son huellas de posible.
No hay viento sino vértigo ante el camino.
Poco importa hoy
no reconocer el horizonte ni el invierno
porque juramos que el tiempo,
contra todas las predicciones y los agüeros,
es un cuerpo sólido que miden nuestras manos.
Los espejos sin máscaras.
Las penas sin relieves.
Lago.


Minnesota, Lago Superior, verano 2019

Resema #35 - ROCÍO EXPÓSITO - Asombro

   Un o una resema es una reseña poética, que surge de la emoción de la lectura de un libro. Los versos en cursiva pertenecen al poemario le...