mardi 26 mars 2019

PRESENTACION DE MI POEMARIO ZOOLOGIAS


EL SILENCIO DE LOS OTROS

Vuelvo a casa estremecido después de haber visto El silencio de los otros.
Sigue siendo indispensable, más que nunca, decir que hay un deber de memoria. No se trata ni de abrir ni de cerrar heridas, sino de ver el pasado para escuchar a toda esa gente que, simplemente, pide justicia. No venganza.
Estremecido de que casi nadie hable en España de todos los bebés robados durante la dictadura. Como si hacer referencia al caso supusiera un ataque contra valores paseístas que no comprendo. Ni España ni antiEspaña: justicia.
Estremecido de ver cómo una persona torturada por el tristemente famoso Billy ell niño va a Argentina y se asombra de ver un colegio visitando un centro de tortura en Buenos Aires. Sí, esas son las comparaciones que no pueden ser rebatidas: cuando veamos en España a un colegio visitando la antigua Dirección General de Seguridad, habremos avanzado en cordura, en voluntad de vivir una Historia común. Avanzando hacia la justicia.
Para terminar, ver a Esperanza Aguirre y el PP votando contra la supresión de nombres de calles franquistas me recuerda el trecho que nos queda por recorrer para caminar hacia el futuro mientras siga habiendo gente a la que le da miedo mirar, sin ira, hacia el pasado.
Estremecido.

jeudi 21 mars 2019

FOTOGRAFÍAS

Mi pequeña contribución a este día poético.

Dicen que las fotografías se apoderan de nuestra alma.
No es cierto.
Es algo más sombrío:
terminan por suplantar nuestros recuerdos
y forman capullos de argumentos
que estallan en fingidas verdades,
condenando a la elipse la realidad exacta.
Cuando yerra el fotógrafo
los gestos se nos quedan borrosos
como si nunca hubiéramos sabido
ponerle límites claros al pasado.
E incluso a veces
la miradas ajenas se comen nuestro iris.
Hablamos, imaginamos, construimos relatos
en torno a esas pequeñas cartulinas
y nos gustajugar a idearnos refugios,
matizar sin descanso un rostro adusto,
desdibujar biografías y ser un poco dioses
marioneteando atardeceres y dando una vida que no es nuestra
a todo lo que estuvo por volverse olvido.

vendredi 8 mars 2019

CONCERT

Un de mes poèmes en français, publié par Le Capital des Mots



La pianiste arrive, sereine et féroce,
s'incline
et dépose sans fulgurances
les partitions pesantes de passé
pour graver l'avenir dans le soir qui se couche
en dessinant des lunes comme des tempêtes.

Ses doigts sont un espoir ou une réponse
qui franchit sans pilote nos rivières de glaise,
et nos sens figés sur le noir d'un son-réverbère
apprennent à oublier les évidences.

Aucun abri ce soir: si on la regarde
elle crache un sourire à l'encre
aux âmes qui grelottent
et en refusant les aquarelles
elle devient conquérante.

Sa veste blanche ne chancelle pas,
déterminée de poivre pour que le monde soit.

Vouloir vivre est le pari
de ses mains de sarment :
fissurer les armures,
fuir
les routines de plastique et d'herbe piétinée
et atteindre l'instant-antidote
contre le givre promis.


 

vendredi 22 février 2019

RESEÑA DE "LOS DIAS REITERADOS" de MARTIN PARRA

Publicada en "El Coloquio de los Perros"

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/los-dias-reiterados?fbclid=IwAR0_WY2xyShEioajaBYwlgwsywYUD0UzjXVZPZDqk45OeEX9MniY6yEALtc


 
MARTÍN PARRA. LOS DÍAS REITERADOS
(Ars Poética, Madrid, 2018)
 
por MIGUEL-ANGEL REAL
 
LOS NUEVOS LÍMITES DE LO COTIDIANO
 
        Martín Parra vuelve a demostrarnos que es un escritor del riesgo. Su nuevo trabajo, siempre lindante con el surrealismo, no es la obra de un escritor adepto de escritura automática y vacía, sino la de un imaginero del idioma, que cincela las páginas para recrear constantemente la lengua y hacer estallar connotaciones. La libertad que provoca en la relación entre los significantes y los significados permite ofrecer al lector un mundo original, personalísimo en su expresión:
 
                Hay que restar, roer detrás de las imágenes; basculen así con riesgo de marco roto.
 
         En “Los días reiterados” hay a veces un desdoblamiento del yo, y en ese diálogo contra un probable alter ego (tal vez el Martín/Nitram al que al autor nos  acostumbró en “Camille, viñeta amorosa” (Queimada Ediciones)) hay todo un trabajo en el que el objetivo de la escritura es luchar contra el absurdo que acompaña el paso de los días y rechazar la indiferencia, como remedio para poner de relieve tanto los sentimientos más profundos como los pequeños detalles que pueden resultar salvadores:
 
             Las ambiciones que caben en una postal no son tan pocas, pequeñas; conforme abren camino, se desalojan de la miniatura y verlas coger cuerpo revista morbidez del propio.
 
         El libro es fundamentalmente una reflexión sobre el oficio de escribir, pero sabiendo que la palabra es frágil y que de su elección certera depende nuestra visión del mundo: caos o cosmogonía, quién sabe
 
         Aquí un desperfecto, un tiempo repetido, ¡un hombre!
 
         Porque tras intentar resolver la ecuación compleja que nos propone la existencia, el día a día, se ve que vivir vale la pena y que el hallazgo del sentido vital (si existe) se encuentra entre los desperfectos: el hombre que describe Martín Parra es responsable tanto de la búsqueda de una razón de seguir adelante como de los errores repetidos. En cualquier caso, todo es válido, excepto la inacción, para ir al menos hacia las preguntas:
 
              ¿Será la vida una obsidiana tan fácil? ¿Un collar de cuentas de pasta vítrea?
        Sea como sea, hay otro aspecto fundamental en la obra de Martín Parra: huir de la norma, del condicionamiento social, para vivir su propio ser o su propio desorden. Y ante todo, dar fe de ese supuesto no encajar en los moldes que se nos proponen; contar su experiencia y adentrarse en el lenguaje huyendo (o para huir) de los estereotipos.
 
             Procuremos vivir en voz alta. (…) De ser neceseario, una afonía ¡ya! Nos acuda, impida terminar un discurso, revista quiebras en cada uno de estos perfiles.
 
         Se adentra así el autor para nuestro deleite en una misión de escritor no convencional, que no cesa de dudar sobre el papel que le corresponde para terminar convenciéndose (tal vez) de que expresarse es dar una coz viva. Todo ello en un estiloque debe mucho a Umbral o a Mallarmé, en el que ferocidad y temblor constantes provocan una tensión estética estremecedora, en todos los sentidos.
 
              Yo no quiero vivir nunca en vida declarada, yo quiero mi monstruosidad.
 
         Pero ese desafío permanente, ese desmarcarse es por supuesto una manera de respirar: porque en realidad la forma digerible de cultura con la que se nos intenta alimentar en regla general es, en su banalidad, la nada misma: para huir de ella, partamos pues de la deliberada asperidad con la que escribe Martín Parra – que se erige una vez más en una de las voces más innovadoras en el actual panorama literario en lengua hispana-  para recuperar nuestra exigencia hacia lo que vemos, sentimos, vivimos y leemos, dirigiéndonos así hacia descubrimientos y emociones renovadas. Al fin y al cabo, puede que ésa sea la meta de “Los días reiterados”: dibujarle límites nuevos a lo cotidiano y recuperar el placer de la lectura.

Resema #35 - ROCÍO EXPÓSITO - Asombro

   Un o una resema es una reseña poética, que surge de la emoción de la lectura de un libro. Los versos en cursiva pertenecen al poemario le...